KIKO MARTINEZ, 6º EN SPARTATHLON CON MEJOR MARCA ESPAÑOLA DE LA HISTORIA

Kiko Martinez, ha vuelto a hacer historia en el ultrafondo español. El que ya hiciera también el récord de España de 24 horas con mas de 282 kms, ha acabado la prestigiosa carrera griega en 23horas 11′.

Algunos datos sobre Spartathlon:

Origen histórico: Conmemora la hazaña de Filípides, el antiguo mensajero ateniense que en el 490 a. C. corrió desde Atenas hasta Esparta para pedir ayuda contra los persas antes de la batalla de Maratón. 
Distancia y recorrido: Son 246 km que combina asfalto, caminos de tierra, senderos y el durísimo ascenso nocturno al monte Parthenio (a unos 1.200 metros de altitud). 
Liempo límite: Los corredores disponen de un máximo de 36 horas para llegar a los pies de la estatua del rey Leónidas en Esparta, superando estrictos controles horarios.

La carrera empezó como había soñado.

Me coloqué delante y la salida fue simplemente épica. Los primeros empezaron a abrir hueco y nos quedamos en un grupo de cinco o seis corredores entre los diez primeros.

Intenté pasar los 50 en torno a 3h45 y llegar a los 100 kilómetros alrededor de las 8 horas.Todo ok.

Empecé a encontrarme flojo en el km 90, dolor en las rodillas, sensaciones extrañas en el estómago… y, aunque la alimentación estaba entrando y había seguido perfectamente la estrategia de hidratos que llevaba preparada, algo no funcionaba.

En el kilómetro 110 decidimos parar y resetear.

Cambio de zapatillas y camiseta, Sándwich. Coca-Cola.

Y otra vez a correr.

Media hora después, algo había cambiado.

Empecé a encontrarme mejor, fui recuperando sensaciones y poco a poco volví a meter ritmo.

Después con la noche llegó una de las mejores partes de la carrera.

Me di cuenta de que podía correr. Iba cómodo. Empecé a recuperar posiciones.

La subida al Monte Partenio salió muy fluida. Y en la bajada me encontré completamente en mi terreno. Aquello me recordó a los trails que suelo correr y, por momentos, estaba disfrutando muchísimo.

Pero un ultrafondo todavía tiene mucho que decir después de 170 kilómetros.

A partir del 170-180, el cuerpo dijo basta.

Dejé prácticamente de tolerar comida y bebida. Los últimos 70 kilómetros los hice prácticamente sin alimentación, bebiendo muy poco y tirando, de vez en cuando, de algún traguito de Coca-Cola.

Podía correr

Muscularmente muy bien, todo el trabajo de los meses anteriores estaba dando sus frutos.

Pero el estómago mandaba.

Si intentaba acelerar, se revolvía. Así que tocaba contenerse, regular y seguir avanzando..

Pero en un ultrafondo no siempre puedes correr la carrera que tienes en la cabeza. Hay que correr la carrera que te toca.

Había entrenadoy preparado la carrera cuando las cosas se pusieron difíciles y el cuerpo empezó a poner límites, seguí avanzando.

23 hs. Después había terminado una de las carreras más épicas y míticas del ultrafondo.

Una prueba con más de 40 años de historia.

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